Preocupante situación sanitaria en Luján con Hospital colapsado

En la ciudad de la Fe, el desborde de casos preocupa no solo a la dirigencia política, sino que también a los vecinos que no encuentran respuestas desde las autoridades.  

En lo que respecta a la situación epidemiológica, señalan que Luján transita por una escalada abrupta de casos en las últimas semanas. En los momentos más duros del año pasado se registraron un promedio de 70 contagios por día y esta última semana pasó a tener entre 100 y 130 contagios, además de lamentar fallecidos.  

En tanto, remarcaron que el hospital municipal, está desbordado y con faltantes de insumos, sostenido, solo por la labor de su personal.  

“Esta semana montaron una carpa de campaña en el ingreso y en el patio del mismo. No se tiene datos muy certeros en el distrito, debido a que al frente de la Secretaria de Salud se encuentra una abogada, con experiencia en el sector de desarrollo Social, pero que de pandemias tiene el mismo conocimiento que cualquier abogado de la matrícula” explicó Jeremías Rodríguez, referente de la Coalición Cívica local. Y agregó: “Esto evidencia que la intendencia, está más preocupada en pagar los acuerdos políticos, que por cuidar la salud de los vecinos de la ciudad”. 

En tanto, económicamente el distrito viene de aprobar un importante aumento de tasas, que impacta con dureza en la clase media; y a los comerciantes, dicen, se ven obligados a cerrar y dejar de trabajar en pésimas condiciones, nuevamente, por la vuelta a fase dos.  

“Realmente no hay información de cómo están las arcas del municipio. Lo que se puede observar es que parece que la ciudad se encuentra totalmente abandonada, con obras paralizadas, y con anuncios constantes, que solo quedan en promesas”, afirmó Rodríguez.   

Por otra parte, en el plano social, a base de ilusiones de colaboración, principalmente en los sectores más desprotegidos, se percibe, sostienen, que “prácticamente no recibieron nada”.  

Vale recordar que peso sobre el mandamás local una denuncia penal por la supuesta “compra de alimentos a dos proveedores fantasmas”, que desencadenó en la renuncia del secretario de economía que duro menos de un año en el cargo.  

Por último, y para tristeza de propios y extraños, la zona histórica de la basílica, se observa un deterioro que se reproduce en los barrios, y sumado a ello la escasa seguridad, que no hace más que demostrar las falencias de la gestión municipal. (EI)